Cambio climático y productividad de las Pymes: una agenda inseparable para ALC
El cambio climático está dejando de ser exclusivamente un desafío ambiental para convertirse en un factor determinante de la productividad, los costos, la continuidad operativa y la competitividad de las Pymes de América Latina y el Caribe (ALC). Esta relación adquiere particular relevancia en una región donde las MiPymes representan alrededor del 99% del tejido empresarial y presentan importantes brechas de productividad frente a las empresas de mayor tamaño. Al mismo tiempo, la productividad laboral regional equivale aproximadamente al 40% de la registrada en las economías avanzadas.
Los efectos climáticos ya inciden sobre las condiciones en que las empresas producen: temperaturas elevadas afectan el desempeño de los trabajadores y aumentan el consumo energético; sequías pueden limitar el acceso al agua y a materias primas; inundaciones y tormentas pueden dañar infraestructura y maquinaria; y las alteraciones climáticas pueden generar interrupciones en las cadenas de suministro. Para las Pymes, estos impactos pueden ser especialmente significativos debido a sus menores márgenes financieros y a sus mayores restricciones de acceso a tecnología, capital y capacidades empresariales.
La evidencia regional confirma que no se trata de una hipótesis de largo plazo. Un estudio de CEPAL, basado en información histórica de 1970 a 2020, estima que un aumento de 1 °C en la temperatura media anual se asocia, en promedio, con una reducción de un punto porcentual en la tasa de crecimiento del PIB per cápita de los países de América Latina y el Caribe. El estudio también encuentra que los efectos no se limitan a la agricultura, sino que alcanzan al conjunto del sistema productivo.
Sin embargo, la relación entre clima y productividad no debe abordarse únicamente desde la perspectiva del riesgo. La transición climática puede convertirse también en una estrategia de eficiencia y competitividad empresarial. Inversiones en eficiencia energética, gestión del agua, reducción de desperdicios, digitalización, energías renovables, economía circular y optimización de procesos pueden simultáneamente reducir costos, mejorar el uso de recursos, disminuir emisiones y fortalecer la resiliencia empresarial.
En este contexto, cinco líneas de acción resultan prioritarias:
1. Identificar y gestionar la vulnerabilidad climática.
Las Pymes necesitan avanzar desde una aproximación reactiva hacia una gestión sistemática de los riesgos climáticos que pueden afectar sus operaciones, trabajadores, proveedores y mercados. Esto supone identificar la exposición a inundaciones, sequías, temperaturas extremas, interrupciones energéticas o restricciones de agua, e incorporar dicha información en las decisiones de inversión y en los planes de continuidad del negocio. La gestión del riesgo climático debería convertirse así en un componente de la gestión empresarial y no en una actividad aislada de la agenda ambiental.
2. Acelerar las inversiones en eficiencia energética y de recursos.
La reducción del consumo energético y de agua, la sustitución de equipos ineficientes, la optimización de procesos y la disminución de desperdicios constituyen oportunidades donde los objetivos climáticos y productivos convergen directamente. Estas inversiones pueden reducir costos operativos y, simultáneamente, disminuir la exposición de las empresas a la volatilidad o escasez de recursos. Para las Pymes, avanzar en eficiencia puede representar una vía concreta para mejorar productividad sin depender exclusivamente de aumentos en escala.
3. Incorporar tecnología y digitalización como habilitadores de la transición climática.
Sensores, sistemas de monitoreo, automatización, analítica de datos y otras herramientas digitales permiten optimizar el uso de recursos, anticipar riesgos y mejorar la toma de decisiones. Por ello, la transformación digital y la transición verde deberían abordarse como agendas complementarias. La digitalización puede contribuir tanto a mejorar la eficiencia productiva cotidiana como a generar información que permita anticipar interrupciones y gestionar de manera más precisa los recursos críticos.
4. Fortalecer la resiliencia de las cadenas de valor.
La vulnerabilidad climática de una Pyme no depende únicamente de sus propias instalaciones. La interrupción de un proveedor crítico, de los servicios energéticos o de la logística puede afectar inmediatamente su capacidad de producción y cumplimiento. Diversificar proveedores, fortalecer inventarios estratégicos, incorporar criterios climáticos en las compras y desarrollar proveedores alternativos puede reducir estas vulnerabilidades y mejorar la continuidad operativa. Esta dimensión adquiere especial importancia para las Pymes integradas en cadenas de valor donde las exigencias de resiliencia y sostenibilidad son crecientes.
5. Ampliar y adecuar el acceso al financiamiento climático.
La principal limitación para materializar estas acciones es, en muchos casos, financiera. Muchas inversiones en eficiencia energética, adaptación, digitalización o reducción de emisiones requieren desembolsos iniciales que las Pymes no pueden asumir con recursos propios. Además, los proyectos individuales suelen ser demasiado pequeños para generar economías de escala suficientes para el sistema financiero tradicional. Por ello, se necesitan instrumentos adecuados a la escala y características de las Pymes, incluyendo líneas verdes, garantías, leasing, financiamiento combinado e incentivos que reduzcan el costo de incorporación de tecnologías limpias y resilientes.
El rol de los bancos de desarrollo: financiar y acompañar la transformación
Este último punto abre un espacio particularmente relevante para la banca de desarrollo. El desafío no consiste solamente en movilizar mayores volúmenes de financiamiento, sino en desarrollar mecanismos capaces de transformar miles de pequeñas necesidades de inversión en carteras financiables y escalables. El papel de un banco de desarrollo puede ser diferencial al combinar recursos financieros con asistencia técnica, fortalecimiento de capacidades, generación de conocimiento, garantías, movilización de recursos climáticos y articulación con bancos comerciales, gobiernos, empresas ancla, proveedores tecnológicos y organizaciones empresariales.
En esta dirección, experiencias como Pymes Verdes LAC, desarrollada por CAF conjuntamente con el Fondo Verde para el Clima, muestran el potencial de combinar financiamiento y acompañamiento para promover tecnologías y soluciones sostenibles en las Pymes. Este enfoque permite superar la visión de que la acción climática constituye una agenda adicional y avanzar hacia una concepción en la que sostenibilidad, productividad, innovación y competitividad forman parte de una misma estrategia empresarial.
En definitiva, la agenda climática ofrece una oportunidad para impulsar una nueva generación de Pymes más eficientes, digitales, resilientes y bajas en carbono. El reto para ALC consiste en transformar los riesgos climáticos en incentivos para mejorar la gestión empresarial, acelerar la adopción tecnológica, optimizar el uso de recursos, fortalecer las cadenas de valor y movilizar financiamiento adecuado. Para las instituciones de desarrollo, esto supone pasar de financiar proyectos climáticos aislados a integrar la adaptación y la transición productiva dentro de las estrategias de productividad y competitividad de las Pymes. Una Pyme preparada para el clima no solo puede ser más resiliente, sino también más eficiente, innovadora y competitiva.
Referencias
- CAF (2026), Financiar a millones: cómo lleva CAF desarrollo a las mipymes en América Latina y el Caribe.
- CEPAL (2023), Los efectos del cambio climático en la actividad económica de América Latina y el Caribe: una perspectiva empírica.
- CEPAL, “Acerca de Microempresas y Pymes”.
- OCDE/CAF/Unión Europea (2025), Latin American Economic Outlook 2025: evolución de desastres climáticos y pérdidas económicas en ALC.
- OIT (2024), ¿Por qué implementar medidas de SST en sectores económicos y entornos laborales expuestos a los efectos del cambio climático en América Latina y el Caribe?
- CAF (2024), Hacia la transición verde de las pymes de América Latina y el Caribe.
- CAF/Universidad EIA (2025), Políticas, estrategias y programas de transformación productiva sostenible en América Latina y el Caribe.
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